Un grupo de ultraderechistas asaltó violentamente un restaurante de comida árabe, Kebab, en la localidad murciana de Torre Pacheco. A pesar de una fuerte presencia policial, unos 30 militantes, vestidos de negro, con rostros cubiertos y armados con machetes y palos, destrozaron el local y agredieron al dueño, Hassan, de origen marroquí, quien relató que escapó por una puerta trasera. Los atacantes espetaron: «Moro, cierra, que hoy no se trabaja», rociaron gas pimienta y arremetieron contra el lugar.

La Asociación Marroquí para la Integración de los Inmigrantes ha lanzado una llamada de auxilio ante el «clima de terror» que se vive en el país, culpando al auge de la extrema derecha y discursos de odio que señalan a comunidades enteras. Denuncian que decenas de vecinos de origen marroquí están siendo acosados, amenazados y agredidos, obligándolos a encerrarse en sus casas. La asociación responsabiliza a los partidos de ultraderecha por alimentar este odio para rédito político, y citan el ataque a una mezquita en Piera como prueba de que la violencia se extiende por todo el país.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, criticó a Vox y sus discursos que «identifican sin razón la inmigración irregular con la delincuencia». Por su parte, Santiago Abascal, líder de Vox, condenó la «violencia importada por el bipartidismo» y defendió su discurso, afirmando que es preferible la «crispación» a «españoles callados ante la inmigración ilegal». La tensión es máxima en Torre Pacheco ante nuevas convocatorias de grupos ultraderechistas para la «cacería al inmigrante».